La paradoja del Mundial: Japón se clasificó por Fair Play jugando a no jugar
Perdió 1-0 frente a Polonia y accedió a octavos por tener menos tarjetas amarillas que Senegal.
Ahí, sobre un costado del estadio de Volgogrado, Japón festeja un hito para el deporte de su país. Accedió a los octavos de final por primera vez en un Mundial organizado en Europa, por segunda en un edición como visitante y por tercera en sus seis participaciones consecutivas. La celebración cuenta con esas poderosas razones y se extiende a esa tribuna repleta de teléfonos celulares y cámaras de última generación; de caras pintadas con laBandera del Sol Naciente, de sonrisa exportadas desde Tokio, Osaka, Sapporo, Hiroshima .
Pero también sucede una paradoja. Y no porque se trata del después de una derrota 1-0 frente a la ya eliminada Polonia. Sino por el modo y por las circunstancias: avanzó por la regla del Fair Play (último criterio de desempate previo al sorteo) luego de jugar los últimos 16 minutos a no jugar. Juego pasivo. Voluntad de no llegar al área rival. Polonia -que jugaba por nada- resultó un partícipe necesario.
El episodio trasladó a la memoria dos casos emblemáticos de la cuestión. Uno, muy reciente: el empate sin goles entre Dinamarca y Francia, en esta misma Copa del Mundo, que permitió la clasificación de ambos. El otro, el más grotesco: aquel 1-0 de Austria frente a Alemania, que permitió el acceso de ambos a la siguiente ronda y que dejó afuera a Argelia, que había ganado 3-2 a Chile el día anterior. A partir de aquella grosería, la última fecha de la fase de grupos se define con los partidos el mismo día y a la misma hora.
La situación: Japón perdía 1-0 frente a Polonia, a consecuencia de un gol de Jan Bednarek, a los 14 minutos del segundo tiempo. En ese instante se quedaba afuera el equipo asiático e ingresaban Colombia y Senegal, que igualaban sin goles en Samara…
Un cuarto de hora después, llegaron buenas noticias para los Samurais Azules: Yerry Mina, con un cabezazo, ponía en ventaja a Colombia. Cambiaba el escenario: el equipo de José Pekerman, líder; Japón, adentro por Fair Play (por tener menos tarjetas amarillas).
Desde entonces y hasta el llanto de los senegaleses a la distancia, Japón atentó contra el juego. No atacó. Mantuvo la pelota lejos del alcance de los polacos. Era lo que le convenía en ese contexto, a menos que igualara Senegal. Asumió ese riesgo: confió más en la defensa de Colombia que en su propio ataque. Le salió bien.
A tal efecto, Japón contó con la participación del seleccionado polaco, el mismo que antes del Mundial especuló con sus amistosos para quedar entre los cabezas de serie del Mundial a través del ranking de la FIFA. Esa fue una de las razones por las que Gianni Infantino .

