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Una expedición busca llegar al “Titanic argentino” hundido en Ushuaia

Una expedición busca llegar al “Titanic argentino” hundido en Ushuaia

La misión, comandada por ingenieros argentinos, inició esta semana, y busca determinar las coordinadas exactas del naufragio.

Un grupo de especialistas, integrado por el ingeniero argentino Carlos Pane y un grupo de estudiantes universitarios, inició este sábado un descenso submarino para llegar a los restos del buque Monte Cervantes, en la localidad de Ushuaia.

Los restos, ubicados en las profundidades del mar de Tierra del Fuego desde 1930, son conocidos como el “Titanic argentino“. La expedición cuenta con dos robots submarinos que colaboran en la búsqueda, y no tendrá la intervención de buzos profesionales, ya que hay una alerta de orcas en la zona de exploración.

El objetivo principal es encontrar a unos 30 ó 40 metros de profundidad la lámpara de navegación del Monte Cervantes, que podría estar cubierta de algas o haber colapsado con el paso del tiempo. En caso de no ser encontrada, se rastrearán otros elementos del naufragio, que pueden ser importantes para la preservación cultural del patrimonio.

El Titanic argentino se hundió hace 93 años.

El Titanic argentino se hundió hace 93 años.

La expedición comenzó con incidentes, ya que tuvieron que frenarla momentáneamente por las condiciones climáticas. Una tormenta de viento, nieve y granizo se desató en el Canal del Beagle, e impidió que lleguen hasta los restos del naufragio.

“Tras varios meses de trabajo, tenemos muchas expectativas de poder documentar este naufragio. Sin embargo, las condiciones climáticas en este momento no son las mejores. El catamarán en el que nos encontramos no pudo fondear y debemos mantenernos en movimiento mientras descendían los drones. De todas maneras, esperamos llegar y sostener el objetivo”, sostuvo Cane.

Cómo fue el hundimiento del “Titanic argentino”

El Monte Cervantes se hundió el 24 de enero de 1930. Dos días antes había zarpado de Ushuaia con destino a Chile, pero chocó contra un bajo fondo y comenzó a entrar agua. Minutos más tarde, el barco se inclinó a babor y se hundió. Hubo una sola víctima fatal, el capitán Teodoro Dreyer.

En 1954, hubo un intento para reflotar el Monte Cervantes, que tenía partes a la vista, fuera del agua. Cuando faltaba una milla para culminar los labores, el casco se volvió a romper y se hundió a más profundidad de donde estaba.

Fuente: Ambitofinanciero