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Tragedia en Acceso Este: el dolor infinito de una madre

Tragedia en Acceso Este: el dolor infinito de una madre

Los lunes y los miércoles por la noche se habían transformado en “sagrados” para un grupo de mujeres de un humilde barrio de Rodeo de Cruz. Unos seis meses atrás, la necesidad de buscar una actividad que las sacara de la rutina las llevó a conformar un equipo de fútbol femenino.   

Sin embargo, un joven ebrio al volante terminó por destruir los sueños de un grupo que ya era como “una familia”Roberto Aucachi Sisnero (23), de nacionalidad boliviana y con 1,88 gramos de alcohol en sangre, embistió desde atrás a parte del equipo que se dirigía a pie a entrenar. Aymara Tejada (2) y Gabriela Riquelme (20) fallecieron. Otras tres mujeres sufrieron heridas de distinta consideración.

El siniestro ocurrió el lunes alrededor de las 21.30. Aucachi conducía su camioneta Nissan Frontier por la lateral norte del Acceso Este (Guaymallén), hacia el oeste. En ese momento, el grupo de mujeres y sus hijos caminaba por el costado derecho de la calle (sin alumbrado público). Sin reducir la velocidad, según testigos, el joven boliviano atropelló a los peatones. La nena, hija de una de una de las jugadoras de fútbol amateur, murió al instante. La joven integrante del equipo dejó de existir camino al hospital Central.

Tristeza. Lourdes Tejada (33) sostiene una foto de su pequeña hija, quien murió atropellada. | José Gutiérrez / Los Andes

Tres kilómetros para ir a jugar 

Un nuevo campeonato estaba por comenzar y había que intensificar los entrenamientos. Un nuevo lunes por la noche había llegado. Lourdes Tejada (33) salió de su casa del barrio Kilómetro 11, de Rodeo de la Cruz, junto a sus cuatro hijos (Aymara, la nena que falleció, y tres varones de 6, 9 y 11 años), en el camino se sumó un amiguito de los nenes. La rutina siempre era la misma: la joven madre soltera golpeaba las puertas de las otras jugadoras y vecinas y todas caminaban unos tres kilómetros hasta llegar a las canchas “Futeka” (ubicadas a pocos metros del lugar del siniestro).

Por lo general, unas 15 personas integraban el grupo. El día de la tragedia solo eran cuatro mujeres y seis menores. Algunos se habían retrasado y ese día no fueron parte de la clásica caminata.

“Estamos muy dolidos y consternados. Conocemos a todas las chicas. Vienen siempre a jugar, ya son amigas”, contó a este diario Luis, uno de los propietarios de Futeka. “Acá entró corriendo uno de los chicos para avisar del accidente. Todos salimos para ayudarlas, suspendimos todos los partidos y cerramos el lugar”, agregó.

Las chicas del “Futeka Fem” (así se llama el equipo de las víctimas) llegaban todos los lunes y miércoles a las 21.25. Siempre puntuales. Muchas veces -algunas siempre- acompañadas por sus hijos y otros chicos del barrio. De 21.30 a 23 entrenaban y luego volvían caminando.

Aymara. La pequeña de 2 años que falleció en el lugar. | José Gutiérrez / Los Andes

Desgarrador relato 

“La camioneta primero me pegó a mí, quedé tirada. Cuando logré girarme vi a mi hija muerta y a mi mejor amiga agonizando”. La protagonista de este tremendo relato es Lourdes Tejada. Su pequeña hija Aymara y su amiga Gabriela perdieron la vida en el siniestro ocasionado por el joven ebrio.

“Íbamos en fila india (por la lateral de ese Acceso) nunca vimos la camioneta. Sentí un tremendo golpe que me tiró hacia el costado de la calle. Todo pasó en un segundo. Quedé mareada y muy desorientada”, recordó Lourdes antes de quebrar en llanto.

“Fuimos a jugar al fútbol y volví sin mi hija”, se lamentó.

Lourdes es madre soltera y sus hijos la acompañan a todos lados. Por eso, la noche del lunes la mujer y sus cuatro hijos caminaban junto a parte del equipo femenino. Rocío Arias (14), Gabriela Riquelme (20), su pequeño hijo de tres años, y Nicole Riquelme (18) completaban el grupo.

Aucachi, en completo estado de ebriedad, primero arrolló a la madre de los cuatro chicos. Adelante, Rocío empujaba el cochecito en el que iba Aymara. A su lado caminaba Nicole. Estas tres mujeres fueron impactada por la camioneta, que siguió y atropelló a Gabriela, quien llevaba a su hijo en otro cochecito. Los nenes salieron ilesos.

“Todo pasó en menos de un segundo. Pero Gabi escuchó los gritos, reaccionó y empujó el carrito de su hijo lejos de la calle. Esto fue lo que salvó al nene”, resaltó Lourdes. Sin embargo, la joven murió camino al hospital Central. Mientras que la pequeña Aymara perdió la vida allí.

“Mi hijo gritaba: ‘¡Mataron a mi hermana!’ Yo, con las pocas fuerzas que me quedaban, me arrastré hasta los cuerpos tirados para ayudarlas. Pero nada pude hacer. Es algo terrible, todos estamos muy shockeados”, confesó Lourdes.

Gabriela. La joven murió camino al hospital Central.

Intento de fuga 

Tras el hecho, el conductor de la camioneta intentó escapar del lugar. Pero al llegar a calle Tirasso, el intenso tránsito le impidió continuar. Ese momento fue aprovechado por un policía retirado que lo venía siguiendo para cruzarle su moto y obligarlo a descender. Fue alojado en la comisaría 35 y se espera que hoy sea imputado.

Fuente: Diario Los Andes

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