Seúl le baja el perfil a distanciamiento con Pyongyang y busca salvar la cumbre Trump-Kim
En este ambiente de incertidumbre, el presidente de Corea del Sur -impulsor del deshielo-, Moon Jae-in, emprenderá el próximo lunes un viaje a Washington para reunirse al día siguiente con Trump en la capital estadounidense.
El gobierno de Seúl buscó hoy poner paños fríos al súbito distanciamiento de la vecina Pyongyang y aseguró que seguirá centrado en su rol de mediador para garantizar el éxito de la cumbre entre Corea del Norte y Estados Unidos, en riesgo por las diferencias surgidas entre las partes en torno al mecanismo de desnuclearización.
“Estamos tan solo en el comienzo del proceso y no vamos a parar o a titubear en nuestro avance hacia la paz en la península coreana”, explicó hoy en rueda de prensa el portavoz del Ministerio surcoreano de Unificación, Baek Tae-hyun, informó la agencia de noticias EFE.
La abrupta decisión de Pyongyang de cancelar sus reuniones con Seúl y la amenaza de no celebrar la cumbre con EEUU por intentar imponer unilateralmente criterios de desnuclearización a Kim jong-un dieron un vuelco esta semana al hasta ahora cordial y constructivo acercamiento entre las Coreas.

