Macri arengó a dirigentes de Cambiemos y les pidió que salgan a la calle en busca de votos
La única convencida en poder dar “una paliza en octubre” fue la socia política de Cambiemos, Elisa Carrió, quien reapareció en el edificio de Leandro N. Alem luego de mostrarse junto al Gabinete en el búnker de Costa Salguero. Desde ese día hasta hoy, la diputada se mantuvo activa en sus redes sociales, donde planteó una suerte de agenda paralela a la que se discutía en Casa Rosada y Olivos.
Además de ella, la ronda de oradores se completó con la gobernadora de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, y el candidato a vicepresidente, Miguel Ángel Pichetto.
Mauricio Macri volvió a pronunciarse sobre su discurso del día posterior a las elecciones y explicó al respecto que “el enojo no era con la gente, sino conmigo mismo”.
“Tengo que encontrar la manera de que esto que estoy convencido mi vecino lo entienda también”, explicó el presidente al auditorio.
El primer mandatario hizo hincapie en no volver “atrás”. “Lo que hicimos es real, no podemos retrotraer”, repitió varias veces durante su discurso.
Si bien el Gobierno descartó que las medidas anunciadas el miércoles sean “en tono electoralista”, lo cierto es que ratificaron varias veces que, en la recta final de la campaña, concentrarán sus esfuerzos en reconquistar a la clase media, dejando afuera a una gran parte del electorado. Para ello, la estrategia será una de las más viejas en la política: salir a las calles.
“Tenemos que movilizarnos, tenemos que salir de esta posición”, les pidió Macri a los dirigentes. “Siento que estamos acá y estamos empezando a despertar”, añadió.
“Vamos por los votos de los argentinos, por el alma de todos los argentinos que creen en lo mismo que nosotros. Entramos en estos 72 días con todo nuestro corazón, sabiendo que recibimos su mensaje, un mensaje claro pero que puede cambiar”, dijo en conferencia de prensa la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, tras el cónclave.
La ministra señaló que lo que está en juego en estas elecciones “no es un tema de carácter sólo económico” sino que está en juego “una estructura de poder, que parece casi imposible” de mover.
En este marco, sostuvo que en el gobierno no se dan “por vencidos ni aun vencidos”, y que usarán “todas las armas necesarias” de cara a octubre”. “Todas las armas democráticas”, aclaró.


