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Lavado de activos: el Gobierno ya tenía una alerta contra la petrolera venezolana en el país

Lavado de activos: el Gobierno ya tenía una alerta contra la petrolera venezolana en el país

El canciller Jorge Faurie adelantó el martes último que la Unidad de Información Financiera (UIF) analizaba el movimiento de fondos que realice Petróleos de Venezuela (PDVSA) en la Argentina. Y advirtió que la UIF podría congelar las cuentas de la petrolera venezolana en la misma línea que lo anunció Estados Unidos, que dada la inmensa relación petrolera con el país caribeño bloqueó fondos por 7.000 millones de dólares.  

Tras una serie de consultas con el Gobierno nacional, Clarín pudo corroborar que en la Argentina ya existe una alerta contra PDVSA desde el año pasado, y que se han puesto sus movimientos bajo vigilancia. La emitió el titular de la UIF, Mariano Federici, a la red de “sujetos obligados” de la Unidad (unos 100.000, que se definen por ser abonados a esta red). Y en ella se advirtió que investigaciones internacionales revelaron la presunta existencia de “una estructura de corrupción pública generalizada integrada por altos funcionarios del Gobierno de Venezuela, con la consecuente operatoria de lavado de dinero de al menos US$ 2.000 millones”. Y que estos funcionarios se encuentran vinculados a PDVSA “mediante la interposición de una gran cantidad significativa de empresas pantalla.

Hace unas semanas, Clarín anticipó la lista de más de 90 funcionarios del régimen chavista -empezando por Maduro- y otras empresas estatales o semiestatales que entraron en una segunda alerta de la UIF en la que no figura PDVSA. Son personas y compañías que presentan riesgos en las operaciones por estar, entre otras, sujetas a sanciones.

Este diario buscó clarificar con los funcionarios cuáles son las vías no detalladas, y que Faurie adelantó con sus dichos el martes. La respuesta que se obtuvo es que esta está en estudio, y que una de las posibilidades de poner en acción el congelamiento de activos de PDVSA en Argentina, es que sea por un pedido de la nueva representante de Guaidó en la Argentina, Elisa Trotta. Fue nombrada este martes por el autoproclamado “presidente encargado” de Venezuela, y a quien el Gobierno de Cambiemos reconoce.

Como efectivamente dijo Faurie, la empresa petrolera tiene activos residuales que “pierden plata todos los días”. Un funcionario consultado dijo este miércoles a Clarín que lo que quieren evitar son dos cosas: “que sigan administrando y disponiendo de esos bienes personas que dicen estar representando a un gobierno que para la Argentina ya no es un gobierno legítimo (el de Nicolás Maduro). Y cuidar esos bienes teniendo en cuenta que  pertenecen al Estado venezolano, un Estado que para la Argentina hoy está representado por otras personas, que son las que el gobierno considera los legítimos representantes (por Juan Guaidó).

El punto de por qué el Gobierno tiene bajo sensible estudio el tema -y no lo termina de decidir-  es porque como PDVSA cotiza en la Bolsa argentina, hay que tener cuidado el hecho de que si se genera una alarma sobre la empresa para seguir operando se puede derrumbar el valor de la acción. “No queremos que eso ocurra, sino que las cosas sigan exactamente como están, pero bajo el control de quienes son los legítimos administradores. El régimen de Maduro carece de legitimidad para la Argentina, y no tiene legitimidad para manejar los activos del Estado venezolano. Entonces, la idea no es bloquear los activos de la empresa, ni paralizarla. La idea es preservar esos activos para que no sean robados por el régimen”, redondeó la fuente consultada.

Una de las operatorias que observa la UIF aquí relacionada a PDVSA tiene que ver con las empresas que exportan productos y servicios bajo la modalidad del Fideicomiso (fuel oil venezolano por alimentos y maquinaria argentina) que Macri dio de baja. Con el Gobierno K lo administraba él hoy detenido ex ministro de planificación Julio de Vido.

Lo que se observa actualmente es que ante las trabas y el rechazo que está teniendo el chavismo en el mundo, las sanciones y la falta de liquidez y financiamiento desde Caracas están intentando repatriar empresas que tiene el Estado venezolano repartidas por el mundo a mansalva, muchas vinculadas a PDVSA. Eso es lo que ocurrió la semana pasada cuando desde Londres se supo que el Banco de Inglaterra le negó al gobierno venezolano de Maduro retirar 1.200  millones de dólares que tiene depositados allí.

Faurie admitió el martes en la Casa Rosada que los fondos de PDVSA en la Argentina hoy son “muy acotados”: una decena de estaciones de servicio. La petrolera tuvo inmensa cantidad de actividad comercial durante la gestión kirchnerista, basada además en el plan del fallecido Hugo Chávez de convertir a PDVSA en una herramienta de política de expansión y apoyos nacionales e internacionales. Tal el caso de sus apoyos en pequeños estados del Caribe en base al petróleo barato de Petrocaribe.

En ese tren, se firmaron acuerdos con países como Argentina y Uruguay, buscando vender combustible e invertir en infraestructura energética. Llegaron a imaginar hasta 600 estaciones de servicio en Argentina (quiso tener el 12 por ciento del mercado local). Un sueño que empezó a desplomarse incluso antes de 2013, con la muerte del líder y el desplome de los precios de petróleo a partir de 2014.

Fuente: Clarín

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