La guerra del agua abre una grieta entre gobernadores e intendentes del PJ

La guerra del agua abre una grieta entre gobernadores e intendentes del PJ

El Justicialismo de la Provincia critica el plan Schiaretti-Urtubey: que Aysa pase a la órbita de Vidal-Larreta.

En tiempos de amor líquido, el peronismo guerrea por el agua. Esa grieta -otra más- erosiona la unidad del PJ en la previa electoral pero no es, como las demás, política ni ideológica: es territorial y se cuenta por millones.

La batalla la inició Juan Schiaretti, gobernador de Córdoba, cuando le pidió a Mauricio Macri que traspase a María Eugenia Vidal y Horacio Rodríguez Larreta la empresa AYSA, proveedora de agua y cloacas en el AMBA.

AYSA está dentro de la órbita nacional, cubre CABA y 26 municipios del conurbano, y presta servicios a casi 14 millones de usuarios porteños y bonaerenses.

El tijeretazo al gasto orientado a reducir el déficit a 1,3% en 2019 disparó un pedido de Macri a los gobernadores para avanzar con recortes. Ahí Schiaretti puso sobre la mesa los gastos en AYSA y en otros servicios.

Se sumaron, luego, otros jefes provinciales peronistas como el salteño Juan Manuel Urtubey y se convirtió en un punto recurrente en la posición de los jefes provinciales.

El lunes pasado, trece intendentes del PJ se reunieron en Lomas de Zamora y, además de un pack de definiciones políticas, acordaron resistir en bloque el posible traspaso de AYSA. Estuvieron el lomense Martin Insaurralde, Fernando Gray (Echeverría), Juan Zabaleta (Hurlingham), Gabriel Katopodis (San Martín), Mariano Cascallares (Brown)y, entre otros, Leo Nardini (Malvinas).

La paradoja es esa: los jefes peronistas del conurbano aparecen en ese punto aliados a Vidal y enfrentados con el peronismo de las provincias.

– Con esa posición ¿defienden a Vidal? -consulto Clarín a Nardini.

– A Vidal no. A la Provincia que aporta 40% de los fondos y recibe 20%. Defendemos a la Provincia que queremos volver a gobernar.

En la juntada de Lomas, hubo críticas a Schiaretti y a Urtubey. “Proponen una medida que desfinancia a la provincia y ni siquiera nos consultan”, se quejó Zabaleta que extendió el planteo a la acción política porque definen estrategia sin tener en cuenta a Buenos Aires.

“Es una irresponsabilidad absoluta”, avisó Insaurralde sobre el traspaso. En Lomas es uno de los distritos del conurbano que está en la órtbita de AYSA y depende, para ampliar las redes de agua y cloaca, de los fondos nacionales. Katopodis también rechazó.

Francisco “Paco” Durañona, intendente te Areco, mostró un matiz: dijo que el traspaso debe hacerse de manera progresiva y que incluya fondos.

La grieta peronista involucra a la pata sindical: José Luis Lingeri, jefe del gremio de Obras Sanitarias, fue el primero en gritar su rechazo al traspaso, alerto de los riesgos de “desguazar” AYSA o de poner a la compañía bajo un mando bicéfalo, porteño y bonaerense, que podría complicar la operatividad.

Lingeri le detalló a Schiaretti sus objeciones y está dispuesto, cuentan a su lado, a llevar la posición del gremio al Congreso si se pone en discusión.

El ministro del Interior Rogelio Frigerio dijo que la Casa Rosada está dispuesta a discutir todos los temas a la hora de buscar acuerdos sobre la redacción del presupuesto 2019. Esa fue, más velada pero real, la grieta en Cambiemos.

En medio, como si no lo involucrara, Rodríguez Larreta guardó silencio. La razón es simple: Capital, a diferencia de la provincia, tiene holgura presupuestaria y tiene margen, dicen en Cambiemos, para “hacer un esfuerzo y asumir costos”. 

Como contó Clarín el martes, los gobernadores cuestionan que Nación financie servicios porteños y bonaerenses, no solo en AYSA sino que los subsidios al transporte metropolitano o la Justicia.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *