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La ciudad balnearia en la que un pancho cuesta 5 mil pesos y la clase media dice adiós

La ciudad balnearia en la que un pancho cuesta 5 mil pesos y la clase media dice adiós

Punta del Este apunta hoy a una élite y prioriza la calidad por sobre la cantidad. El argentino de alta gama, que es propietario, sigue siendo el amo y señor del balneario top.

En la tierra donde un café cuesta cuatro mil pesos, un choclo o un pancho cinco mil, una botellita de cerveza nueve mil y una cena de fin de año oscila entre 300 y 400 dólares, la clase media argentina, definitivamente, no tiene lugar.

Esa tierra es Punta del Este, que dejó de ser un balneario top de Sudamérica para convertirse en una ciudad abierta todo el año, donde los argentinos ya no son los únicos capitanes. Hoy le disputan el trono los brasileños y va increscendo la presencia de norteamericanos y europeos.

“A la clase media la fueron corriendo con elegancia y respeto, poniendo los precios por las nubes, como se hace todo en Punta…”, dice Iván, argentino, recepcionista de un hotel sobre la calle Gorlero.

Siempre Punta del Este resultó la prima cara del Río de la Plata, pero nunca literalmente imposible para la clase media como lo es en esta temporada que está asomando. Por supuesto que no es culpa del enclave top de la región, sino que tiene que ver con las zozobras económicas que azotan a los argentinos.

La pandemia fue la bisagra y en los últimos dos años 50.000 argentinos se transformaron en nuevos residentes, según el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), “Esa ola migratoria de propietarios subió mucho la vara”, es el comentario repetido cuando se consulta a distintos argentinos.

La pandemia fue la bisagra y en los últimos dos años 50.000 argentinos se transformaron en nuevos residentes, según el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), “Esa ola migratoria de propietarios subió mucho la vara”, es el comentario repetido cuando se consulta a distintos argentinos..