Irán, conmovido por la muerte de Soleimani, planea su venganza
Ali Jamenei declara tres días de luto y promete represalias contra “los criminales que mancharon sus manos con la sangre del general Soleimani”
Nada más confirmarse los rumores sobre la muerte del general Qasem Soleimani, las agencias de noticias locales iraníes y las redes sociales se llenaron de mensajes de condolencia de sus compatriotas, muchos de los cuales exigían venganza y al mismo tiempo expresaban su preocupación por un nuevo conflicto en la región.
Las autoridades iraníes han insistido en que tomarán represalias contra EE UU. El ayatolá Ali Jamenei aseguró en un comunicado oficial que la muerte del gran artífice de la estrategia regional iraní “no detendrá su misión” y como muestra de ello nombró inmediatamente al general Esmail Ghaani como el nuevo jefe de la Fuerza Al Quds (cuerpo de élite de operaciones externas de la Guardia Revolucionaria). Asimismo la asistencia poco habitual de Jamenei, la máxima autoridad iraní, a la reunión de emergencia del Consejo de Seguridad Nacional indica que Teherán planea una respuesta contundente.
“Sin duda la gran nación de Irán y otras naciones libres de la región se vengarán por este crimen del criminal EE UU”, aseguró el presidente iraní, Hasán Rohaní.
Mohammad Javad Zarif, ministro de Relaciones Exteriores, opinó que este atentado supone “una escalada de tensión extremadamente peligrosa e imprudente. Ali Lariyaní, el presidente del Parlamento y uno de los políticos más influyentes del país, calificó en una entrevista televisiva el ataque estadounidense de “un error estratégico y una muestra del terrorismo estatal. “EE UU ha desestabilizado la región para sus propias tropas. Nosotros no buscábamos estas circunstancias, son los mismos norteamericanos los que han optado por esta vía”, señaló Lariyani.
El principal clérigo chií de Irak, el gran ayatolá Alí al Sistani, ha condenado el ataque estadounidense pero ha hecho un llamamiento a “todas las partes concernidas a la contención y a actuar con sabiduría”. La diplomacia iraní convocó al responsable de la embajada suiza, que representa los intereses de Estados Unidos en Teherán.
La muerte del general iraní ha desatado una ola de manifestaciones en diferentes ciudades de Irán. Aunque muchos iraníes discrepan de las posturas y medidas adoptadas por la Guardia Revolucionaria con respecto a las crisis internas, consideraban a Qasem Soleimani como un héroe nacional que luchaba contra el extremismo suní del ISIS y lo veían como un personaje carismático envuelto en un halo de misterio e invencibilidad. La brutal muerte que le ha dado este viernes la Administración de Trump ha humillado e indignado a este sector mayoritario de la población iraní.
A pesar de ello, los ciudadanos miran con preocupación el futuro de la región y de su país, que está sumido en graves problemas económicos. Soleimani era de hecho el segundo hombre más poderoso de Irán y representante directo del líder iraní en asuntos relacionados con el Oriente Próximo, lo que significa que la República Islámica no puede dejar sin respuesta su asesinato, ya que supondría una clara muestra de debilidad, tanto a nivel nacional como internacional, que puede cambiar el equilibrio del poder en favor de sus rivales en la delicada región de Oriente Próximo.
Muchos analistas están de acuerdo con Seyyed Abbas Araghchi, el viceministro de Exteriores de Irán, en que el asesinato de Soleimani ha sido “un grave error de cálculo de Trump”, pero las autoridades iraníes también están desconcertadas y conmovidas por este golpe de EE UU, que a su vez pone de manifiesto el error de cálculo de Teherán a la hora de evaluar la capacidad de Washington para lanzarse a una política aventurera y electoralista.
Algunos de los usuarios de las redes sociales, además de dar el pésame por la muerte de Soleimani, han amenazado a los sectores más aperturistas que abogan por negociaciones con EE UU. Eso explica que el general Ramezan Sharif, portavoz de la Guardia Revolucionaria, haya expresado en una entrevista televisiva que “el martirio del general Soleimani une a todos los sectores sociales en Irán”, una unidad que la República Islámica necesita más que nunca y que le permite cerrar filas y acallar voces críticas en la antesala de las elecciones parlamentarias de febrero y al mismo tiempo estudiar las diferentes alternativas para una fuerte respuesta a EE UU y sus aliados regionales.
Fuente: Elpaís

