Inglaterra y Bélgica, a un paso de una definición inédita en un Mundial

Inglaterra y Bélgica, a un paso de una definición inédita en un Mundial

Si los dos seleccionados europeos empatan el jueves, el primer puesto del grupo G se decidirá por fair play.

En un Mundial en el que el sistema de videoasistencia arbitral (VAR) se ha convertido en protagonista estelar, con intervenciones que torcieron el destino de varios partidos, otra novedad reglamentaria podría hacer su debut este jueves en Rusia 2018: el desempate por fair play.

El grupo en que los caminos parecen conducir a esta modalidad es el G, que ya tiene a Inglaterra y Bélgica con pasaje asegurado a los octavos de final. Los dos seleccionados europeos, que se medirán a las 15 en Kaliningrado, están igualados en puntos (6), en diferencia de goles (+6) y en cantidad de goles convertidos (8).

Un empate por cualquier marcador mantendría la paridad e invalidaría el siguiente criterio de desempate que considera la FIFA: el resultado del partido entre ambos. Entonces entraría en juego esta dichosa categoría, el fair play, que la casa madre del fútbol ecuménico incorporó para este certamen.

¿Cómo se valora el fair play? Para ello se toman en cuenta las tarjetas amarillas y rojas que hayan recibido los futbolistas de ambos seleccionados en los tres partidos de la fase de grupos. El puntaje asignado a cada una es el siguiente:

  • Amarilla: -1
  • Roja por doble amarilla: -3
  • Roja directa: -4
  • Amarilla y luego roja directa: -5

El equipo que consiga mejor puntaje (más cercano a cero) resultará favorecido. Hasta el momento, los ingleses cuentan con ventaja: tienen -2 puntos (debido a una tarjeta amarilla en el encuentro ante Túnez y otra frente a Panamá), mientras que los belgas tienen -3 (producto de tres amarillas en el partido ante los centroamericanos).

Por ello, la corrección de los futbolistas y la labor del árbitro esloveno Damir Skomina en el duelo del jueves en Kaliningrado pueden ser cruciales para determinar el futuro de ambos equipos y los cruces de octavos de final de la Copa del Mundo.

En caso de que la paridad se mantuviera incluso después de pasar por el tamiz del fair play, la definición se efectuaría mediante un sorteo. Esta modalidad ya se aplicó una vez en un Mundial: fue en Italia 1990, cuando República de Irlanda y Holanda definieron el segundo y el tercer puesto del grupo F que había ganado Inglaterra. Aquella vez, el azar favoreció a los irlandeses.

El desempate por fair play o sorteo también podría producirse en el grupo H, aunque en ese caso sería necesaria una combinación de resultados: solo podrían llegar a esa situación Japón y Senegal y para ello tendrían que ganar o empatar por idéntico resultado frente a Polonia y Colombia, respectivamente.

Para una definición por fair play, los nipones arrancarán la jornada mejor perfilados, ya que tienen -3 puntos (una tarjeta amarilla ante Colombia y dos frente a Senegal) y los africanos poseen -5 (dos amarillas contra Polonia y tres ante Japón).

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