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Impacto y desafíos en el control de la enfermedad cardiovascular ateroesclerótica en Argentina

Impacto y desafíos en el control de la enfermedad cardiovascular ateroesclerótica en Argentina

De acuerdo a los datos de un estudio realizado por Deloitte, que analiza el impacto de las enfermedades cardiovasculares en Latinoamérica y en Argentina, en los últimos años se registró en el país un aumento general de los principales riesgos cardiovasculares.

 Expertos coinciden en la importancia de concentrar los esfuerzos sobre los factores de riesgo modificables como el estilo de vida y el control de los niveles de colesterol.

 Con el objetivo de mejorar los índices de enfermedad cardiovascular en la Argentina se revela la necesidad de fortalecer el trabajo colaborativo entre todos los sectores del sistema sanitario.

 En Argentina las enfermedades cardiovasculares son las principales causas de muerte y discapacidad. Según datos relevados por un estudio realizado  por la consultora Deloitte, en América Latina las enfermedades cardiovasculares representan actualmente el 38% de las muertes por enfermedades no transmisibles y son la principal causa de muerte con 1,6 millones de fallecimientos al año. En Argentina se calcula que mueren más 100.000 mil personas por año debido a enfermedades  cardiovasculares –  unas 280 personas por día –  lo   que representa la principal causa  de  muerte  en  nuestro país  siendo además la primera causa de muerte prematura tanto en hombres (35%) como en mujeres (28%).

De acuerdo a la investigación, entre 2013 y 2018, en Argentina se registró un aumento general de los principales riesgos cardiovasculares, especialmente el exceso de peso, el sedentarismo (estar demasiado tiempo sentado y no hacer suficiente ejercicio) y la hipertensión. “Los factores de riesgo son múltiples, hay factores de riesgo prevenibles y no prevenibles. Los no prevenibles son la edad, el sexo y los antecedentes familiares, la genética. Los factores prevenibles son el tabaquismo, la obesidad, el sobrepeso, el sedentarismo, la hipertensión arterial y las dislipidemias o el aumento de niveles de colesterol.” Explica el Dr. Pablo Corral, especialista en medicina interna, lipidólogo y presidente de la Sociedad Argentina de Lípidos (MN 93559).

Las causas de la enfermedad cardiovascular aterosclerótica son multifactoriales, sin embargo, se considera al colesterol LDL, como uno de los factores de riesgo más relevantes. “La mayoría de las enfermedades cardiovasculares como la insuficiencia cardíaca o los infartos son prevenibles. Resulta importante controlar el colesterol LDL porque es el factor causal de la enfermedad cardiovascular aterosclerótica y se trata de un factor de riesgo que puede ser tratable y modificable”, señala el Dr. Corral.

A partir de estadísticas que surgen de la 4° Encuesta Nacional de Factores de riesgo, el 39,5% de las personas mayores de 18 años tienen niveles de colesterol LDL por arriba de lo aconsejable, constatándose en el mismo relevamiento que el 45% de las personas entrevistadas que referían presentar colesterol elevado no recibían ningún tipo de tratamiento. A través del Foro de Colesterol que reunió a expertos en materia de salud cardiovascular de todo el país, especialistas coincidieron en la importancia de generar concientización sobre las enfermedades cardiovasculares y poner los esfuerzos sobre los factores modificables como el estilo de vida y el control de los niveles de colesterol para prevenir y tratar la enfermedad cardiovascular ateroesclerótica. Las estrategias generales para el control del colesterol LDL son similares en personas sanas como en personas con enfermedad cardiovascular establecida: realizar actividad física, llevar a cabo una dieta saludable, mantener un peso adecuado y, en caso de considerarse necesario, comenzar medicación (hipolipemiante) que ayude a reducir los niveles de lípidos en sangre, como el colesterol. El diagnóstico precoz y el tratamiento temprano pueden impedir que la aterosclerosis se agrave y acabe en urgencias médicas o la muerte.

A la luz de este panorama, el análisis presentado por Deloitte ensaya algunas sugerencias de soluciones a corto y mediano plazo para revertir la situación actual y mejorar los índices de enfermedades cardiovasculares en Argentina, entre ellas, fomentar un estilo de vida saludable y más activo, apoyar las políticas públicas reguladoras impulsadas por el Estado que promuevan la salud cardiovascular y colaborar entre todos los sectores del sistema sanitario para reducir conjuntamente la mortalidad de causa cardiovascular en Argentina. “Consideramos que proponer soluciones a corto y mediano plazo puede traer consigo el inicio de un cambio en algunos desafíos como el desconocimiento de los síntomas en la población, los puntos críticos en la ruta del paciente para un diagnóstico a tiempo, el acceso a datos de manera ágil y digital, entre otros”, señala Alexandro Arias, Socio – Partner and Life Sciences and Healthcare Leader of Deloitte. Y agrega “Las iniciativas para mejorar los resultados de los pacientes en la atención primaria y secundaria para las enfermedades cardiovasculares tendrán diferentes horizontes temporales para su logro, pero su eficacia dependerá de la cooperación y la colaboración entre todas las partes interesadas en la asistencia sanitaria”

Sobre la Enfermedad Cardiovascular Aterosclerótica

Las enfermedades cardiovasculares son un grupo de trastornos del corazón y los vasos sanguíneos. En particular, la enfermedad cardiovascular aterosclerótica está causada por la acumulación de grasas, colesterol y otras sustancias en las paredes internas de las arterias, lo que hace que se estrechen o endurezcan y reduzcan o bloqueen el flujo de sangre al corazón o al cerebro. Esta acumulación se denomina placa y puede provocar coágulos sanguíneos, infartos de miocardio y accidentes cerebrovasculares.

Link al estudio: Improving Health Equity and Patient Outcomes | Deloitte Global

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