Filtraron cómo es la agenda de Donald Trump: detalles sorprendentes y un círculo íntimo indignado

Filtraron cómo es la agenda de Donald Trump: detalles sorprendentes y un círculo íntimo indignado

La primera dama Melania Trump tiene razón: en la Casa Blancahay gente que no merece la confianza del presidente.

Uno de sus empleados se dedicó los últimos meses a recopilar la agenda privada de Donald Trump y esa información, publicada por el portal Axios, confirma algo que todo Washington intuía: pasa varias de sus horas laborales sin ninguna actividad oficial.

Los cambios de estilo de Trump no se limitaron a instalar cortinas doradas en el despacho oval, algo que hizo no bien asumió.

Su forma de gobernar no se parece a la de ninguno de sus antecesores e incluye bastante tiempo dedicado a lo que sus creativos colaboradores bautizaron con una fórmula vaga y abierta a interpretaciones: “tiempo ejecutivo”.

Trump nunca necesitó dormir muchas horas y sus días comienzan habitualmente a las 5 y media de la mañana en el salón amarillo de la parte privada de la Casa Blanca.

Ve televisión, lee los diarios, tuitea y llama por teléfono a amigos, asesores, colaboradores y congresistas para sondear opiniones sobre temas de actualidad o comentar nombramientos. Se trata de una locuacidad que propicia varias filtraciones sobre sus planes.

Hablar por teléfono le encanta. (AP)

Hablar por teléfono le encanta. (AP)

Aunque el horario oficial lo sitúa en el despacho oval a las 8, diferentes fuentes confirmaron a Axios y otros medios que no llega hasta las 10 y media o las 11.

Alérgico a las explicaciones largas y las presentaciones técnicas, el resumen de los servicios de inteligencia (que este lunes fue a las 11:45) o alguna reunión con su jefe de gabinete suelen ser las únicas actividades del día.

Por la tarde y hasta bien entrada la noche, el presidente (que ya como empresario estaba obsesionado con su cobertura mediática) vuelve a dedicarse a leer noticias, lanzar ideas o decisiones en Twitter, reaccionar frente a los programas de Fox News y hablar por teléfono.

La filtración que publicó Axios indica que desde las elecciones legislativas de noviembre el mandatario dedicó el 60% de su jornada de trabajo a aquel “tiempo ejecutivo”. Fueron 297 horas en total, frente a 77 horas dedicadas a reuniones, 51 a viajar, 39 a almorzar y 38 a actos públicos.

Los datos se basan en un documento que a diario recibe un número limitado de trabajadores de la Casa Blanca y es más detallado que el que reciben los medios.

Hay indignación en el círculo más íntimo de Trump.

No desmienten la autenticidad de la información, pero dicen que hay citas oficiales que no aparecen en esos papeles (pero no quieren hacerlas públicas) y reivindican su estilo único de gobernar.

“¡Qué vergonzosa violación de la confianza!”, tuiteó su secretaria personal Madelaine Westerhout.

Lo que el documento no muestra, dice, son “los cientos de llamadas y reuniones” que el presidente atiende cada día. “Trabaja por el pueblo norteamericano más duramente que nadie en la historia reciente”, añadió Westerhout, el “secreto” para llegar a presidente, según cuenta el periodista Bob Woodward en el libro Miedo.

“Trump tiene un estilo de liderar diferente a sus predecesores y los resultados hablan por sí mismos”, lo defendió su vocera Sarah H. Sanders.

“Queda tiempo para un ambiente más creativo que le ha permitido convertirse en el presidente más productivo de la historia moderna”, añadió.

El congresista republicano Newt Gingrich, expresidente de la Casa de Representantes, reivindicó los hábitos de trabajo de Trump.

“Las actuales élites tienen una patética ignorancia de la historia ─tuiteó─. [Winston] Churchill se acostaba tarde, trabajaba hasta tarde y se echaba una siesta cada tarde (en pijama).”

Gingrich sostuvo que si la forma en que el presidente se maneja provocó tantos logros políticos, “deberían aplaudirlo”.

En su momento Gingrich sonó como posible vice de Trump. (AFP)

En su momento Gingrich sonó como posible vice de Trump. (AFP)

Según Cliff Sims, exdirector de mensajes estratégicos de Trump, la filtración es sintomática del ambiente de desconfianza hacia el mandatario.

“Mientras que la mayor parte de las filtraciones son homicidios imprudentes, este fue un asesinato premeditado”, dice Sims, que acaba de publicar un libro sobre sus 500 días en la Casa Blanca con el título Viper’s Nest“nido de víboras”.

Fuente: Clarín

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *