Falleció la Hermana Gabriela
En el día de hoy falleció la Hermana Gabriela Cassini La religiosa de voluntad férrea cuya obra llegó a cada rincón de nuestro departamento.
Fuente: Crónicas Departamentales
Nació en la gran ciudad de Milán, en la región de Lombardía, en el norte de Italia, en el año 1939, apenas iniciada la segunda guerra mundial. De aquellos momentos recuerda: “Me tocó parte de la segunda guerra y para el final ya entendía lo que pasaba. No me voy a olvidar más de los alemanes, eran terribles, mataban a todos”, dijo. Con la memoria intacta se anima a contar: “Me quedó grabada una imagen, fue muy impactante, había fuego y vi cómo echaban al fuego a unos niños, después a mi papa le apuntaron con el arma, fue muy duro y sufrí mucho”, relataba al recordar aquellos duros momentos en la Europa de mediados de siglo XX.
Es la anteúltima de un total de 9 hermanos y la única religiosa de la familia, solidaria y espiritual desde muy pequeña rápidamente se unió a la congregación de la Inmaculada Concepción de Ivrea.
A la par de la férrea formación religiosa, estudió enfermería profesional y llegó a ser jefa y formadora de futuras enfermeras en el hospital que la congregación tiene en Italia. La labor hospitalaria tenía estrecha relación con sus sueños más íntimos: ir en misión al África.
La obra de la monja y la congregación son inseparables desde que ingresó al noviciado, a los 18 años. “Me cautivaron los pobres, el necesitado, por eso ingresé a la congregación y no estoy arrepentida, y eso que estuve como un año y medio de novia, pero en el fondo siempre supe lo que debía hacer”, dijo en alguna oportunidad en una nota periodística.
Llegada la década de 1970 los caminos de Dios la condujeron en 1978 a la Argentina y desde entonces está en General Alvear, donde llegó para trabajar en el hospital local, según sus palabras por esos años el Hospital “era muy precario, con poca ayuda, enfermos abandonados, encontré mi espíritu misionero y por eso sigo aquí”.
La hermana Gabriela, junto a algunas en Alvear y las otras en el Hogar Villa Angelica de Punta de Agua, pertenecen a la Orden de Caridad de la Inmaculada Concepción de Ivrea, y desde el año 1982 le dan de comer, junto con otras personas, a más de 50 personas por día, en el comedor que funciona en el Centro Pastoral María Verna.
Una de las cosas que más le impactaron cuando llegó a Argentina fue “la cantidad de gente y sobre todo de jóvenes que no sabían leer ni escribir”, cuenta la religiosa.
Desde su llegada al país, repartió su tarea pastoral entre el hospital y la misión evangelizadora y educadora en cierto sentido.
Comenzó a recorrer los parajes y distritos del departamento, sin embargo, Punta del Agua, distrito sanrafaelino a 90 kilómetros de Alvear, atrajo la atención de la congregación especialmente.
En ese lugar enclavado entre cerros, luchó durante más de quince años hasta que finalmente se logró el objetivo: contar con un predio en el cual levantar el hogar de niños Villa Angélica, un orgullo para la provincia. El hogar alberga a los hijos de los puesteros de 100 kilómetros a la redonda de entre 5 y 15 años de edad a los que de otra manera les sería imposible estudiar en la escuela del pueblo.
Además de dar de comer a los internados, al comedor concurren niños del poblado, además de cumplir una función socio integral a quienes viven en Punta de Agua como en sus alrededores.
La hermana Gabriela Cassini consagró su vida a Dios a través del servicio de los pobres y afligidos reflexiona diciendo que, si tuviera que empezar de nuevo “volvería a elegir lo mismo”, dice sin dudarlo un instante. En este momento de congoja y reflexión lo más importante sería, para quienes supimos conocer de su obra en nuestra zona, imitar en parte su rico testimonio en favor de los más desfavorecidos y afligidos y rescatar también algunos de los valores que ella predicó.

