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Escenario familiar y escolar frente al bullying

Escenario familiar y escolar frente al bullying

La autoestima es un sentimiento de valor de nuestro ser, de quienes somos nosotros, de la suma de nuestras dimensiones físicas, mentales y espirituales que permiten construir la identidad de la persona.

Estas características están en constante movimiento ya que se aprenden, se corrigen, se
construyen y se pueden mejorar a lo largo de nuestra existencia.

Este mecanismo de retroalimentación está contenido en los éxitos y fracasos, en las fortalezas y debilidades del adolescente en formación.

Cuando existe el bullying (acoso escolar) entiéndase por esto el maltrato físico/psicológico constante que recibe un alumno de parte de otro u otros, que se comportan con él de manera cruel con el objetivo de provocar a través de burlas o agresiones, que pueden generar la exclusión social de la víctima en el ámbito escolar.

Los tipos de bullying aparecen de manera inesperada desde una visión física( patadas, empujones,etc), también verbal (acentuando defectos físicos que lastiman la autoestima de la víctima, bromas pesadas,etc) y social ( es la consecuencia del aislamiento de la víctima de su grupo social).

Enfrentar situaciones de bullying pueden remediarse pero requieren un trabajo de manera conjunta entre la familia y la escuela.

La implementación de charlas de prevención no son suficientes ya que se necesitan programas, donde de manera sistemática, reciban ayuda la víctima, como el agresor y los observadores ( los demás alumnos que están en el aula de manera pasiva y que por diferentes motivos no hacen nada o no saben).

Es necesario que estos niños puedan tomar conciencia de su rol en esta situación y modifiquen su comportamiento, es una manera efectiva para que el agresor pierda su público. Para ello se necesita trabajar con programas que permitan a las personas encargadas brindar la protección en todos los ámbitos de manera activa sin enfrentarlos.

Prevenir y enfrentar el acoso escolar en los colegios requiere abordar la situación de manera integral conformando una simbiosis entre familia y escuela junto con los protagonistas del hecho en cuestión( víctima-agresor y espectadores), asistiendo a la víctima, asegurándole la ayuda permanente de un adulto en la escuela, utilizando estrategias pedagógicas que permitan tomar conciencia a los protagonistas del daño que ocasionan, de encontrar respuestas a la conducta del atacante que no es casual, la reflexión de los que observan el maltrato, acercarlos a la participación afectiva hacia la persona dañada generando la empatía.

El bullying debe ser asumido en su totalidad optimizando todos los recursos humanos y pedagógicos para lograr resultados satisfactorios. Promover un clima escolar adecuado, sostener de manera permanente el bienestar escolar y propiciar un clima de trabajo-estudio donde los chicos puedan tener respeto mutuo y el reconocimiento particular y singular de cada uno de ellos.

Por María Graciela Bitar
D.N.I 17.375.030. -Lic. En Gestión Educativa Institucional y Curricular. UNCuyo. Operador Socio-terapeútico en Adicciones.
ELALVEARENSE.COM

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