fbpx

El papa Francisco celebró la misa de Ramos sin fieles por el coronavirus

El papa Francisco celebró la misa de Ramos sin fieles por el coronavirus

El Sumo Pontífice bendijo los Ramos de un puñado de religiosos sentados cada uno en un banco para mantener el distanciamiento recomendado por el COVID-19.

El papa Francisco ofició la misa de Domingo de Ramos, que marca la entrada de la Semana Santa, en una basílica de San Pedro desierta debido a la pandemia de coronavirus.

El 15 de marzo, el Vaticano anunció que todas las celebraciones litúrgicas de Pascua se llevarían a cabo “sin la presencia física de los fieles” en la plaza de San Pedro.

Así, el papa bendijo los Ramos este domingo en una basílica vacía, salvo por un puñado de religiosos y religiosas, sentados cada uno en un banco para respetar las medidas de distanciamiento dispuestas por el coronavirus.

La misa fue difundida en directo en la página web del Vaticano, como también lo será el próximo domingo para la misa de Pascua, la celebración más importante del cristianismo.

“Hoy, en el drama de la pandemia, ante tantas certezas que se desmoronan, frente a tantas expectativas traicionadas, con el sentimiento de abandono que nos oprime el corazón, Jesús nos dice a cada uno: ‘Ánimo, abre el corazón a mi amor. Sentirás el consuelo de Dios, que te sostiene’, dijo el papa argentino en su homilía.

Dirigiéndose a los jóvenes, Francisco mencionó el esfuerzo de todos aquellos que pese al riesgo de contagio salen a la calle para ayudar a los otros.

“Miren a los verdaderos héroes que salen a la luz en estos días. No son los que tienen fama, dinero y éxito, sino son los que se dan a sí mismos para servir a los demás. Siéntanse llamados a jugaros la vida. No tengan miedo de gastarla por Dios y por los demás: ¡La ganarán!”, añadió.

El sábado, Matteo Salvini, jefe de la extrema derecha, pidió la reapertura de las iglesias durante la Pascua. “Apoyo las peticiones de los que piden que se les deje entrar en las iglesias, de forma ordenada, correcta y segura desde el punto de vista sanitario”, dijo en una entrevista a la cadena Sky.

El alcalde de Milán, Giuseppe Sala, se opuso a la idea este domingo: “No estoy de acuerdo. Creo que en este momento, la fe puede y deber ser algo privado y personal”, declaró.

En Italia, el país europeo más golpeado por la COVID-19, se registraron 15.362 muertos desde el primer deceso vinculado al virus a fines de febrero.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *