El fiscal Marijuán denunció por enriquecimiento a un ex dirigente radical que trabajaba con De Vido y Baratta

El fiscal Marijuán denunció por enriquecimiento a un ex dirigente radical que trabajaba con De Vido y Baratta

Marcelo Montero integra el reducido grupo de radicales que se mantuvo fiel al kirchnerismo hasta los últimos días de Cristina Kirchner. Su paso por el Ministerio de Planificación le alcanzó para mejorar su nivel de vida: terminó viviendo en un lujoso edificio de Puerto Madero y en un barrio privado de Pilar. Su relación con el ex ministro Julio De Vido y con Roberto Baratta lo puso en la mira de la Justicia.

Luego de una intensa investigación, el fiscal Guillermo Marijuán denunció hoy a Montero por enriquecimiento ilícito. Se lo acusa de haber comprado un departamento en Puerto Madero, a través de una sociedad anónima que funcionó como pantalla. Pero no es todo. Un testigo declaró que el dinero provino de una cuenta bancaria en Panamá. Infobae también detectó que Montero tiene una casa en un barrio cerrado de Pilar, con extremas medidas de seguridad.

La investigación preliminar sobre Montero arrancó hace varias semanas a partir de una denuncia anónima que lo vinculó con el sistema ilegal de bolsos con dinero. Según esa presentación, a la que tuvo acceso este medio, los bolsos se intercambiaban en el garage de un edificio de Puerto Madero donde vivía el ex funcionario.

La Fiscalía de Marijuán comprobó que entre 2008 y 2015 Montero alquiló el departamento 106 del complejo “Terrazas Puerto Madero“, ubicado en la calle Juana Manso 1606. Cuando se terminó el contrato, el inmueble fue adquirido por la empresa “Propiedades CDCC SA”, constituida cuatro meses antes y sin  empleados a cargo.

Durante las últimas semanas, por la Fiscalía desfilaron empleados del complejo y los dueños anteriores del inmueble. Uno de esos testigos aportó el dato clave: dijo que en 2015, luego de alquilarlo durante siete años, Montero manifestó su intención de adquirir el departamento a través de una empresa “de la que él era responsable”, pero quien aparecía como presidente de la misma era una persona de apellido “Rubio”, que resultó siendo Julián Francisco Rubio.

La escritura se hizo en el Banco Santander Río de Puerto Madero en octubre de 2015, dos meses antes del cambio de gobierno. En la operación, siempre según ese testimonio, se pagó una parte del precio acordado. El resto se abonó a través de una transferencia desde la cuenta de una sociedad panameña a otra en los Estados Unidos.

Ese año, Montero tuvo mayor exposición porque le asignaron la difícil tarea de atender las emergencia de los cortes de luz, en plena crisis energética. El entonces funcionario de Planificación se paseaba por los medios agitando una denuncia penal contra tres empresas y el Gobierno de la Ciudad por un gigantesco apagón. Todas las fuentes consultadas coinciden en que no tomaba ninguna decisión sin la aprobación de su jefe directo, Roberto Baratta, preso por el escándalo de los cuadernos.

Montero se formó en la UCR porteña, donde supo tejer lazos con dirigentes como Leopoldo Moreau y Facundo Suárez Lastra, hasta que se abrazó al kirchnerismo y creó la agrupación “Radicales Para la Victoria”. Su ingreso al kirchnerismo implicó un salto en su estilo de vida.

Infobae pudo comprobar con registros oficiales que Montero también tiene una casa de 220 metros cuadrados en el barrio privado “Los Sauces” de Pilar. “En la entrada siempre se veían varios autos de alta gama de otros funcionarios”, contó un vecino. A menos de dos kilómetros, en el barrio “Mapuche”, también se construyeron sus casas Baratta y otro funcionario de Planificación, Juan Manuel Vargas, también investigado por enriquecimiento ilícito.

La casa de Montero en un barrio privado de Pilar

La casa de Montero en un barrio privado de Pilar

Montero invertía en propiedades y en otros rubros. Infobae reveló que era uno de los clientes del financista Alejandro Talevi, que se fugó del país el 25 de septiembre estafando a dirigentes de la UCR, empresarios y hasta a un barrabrava de Boca.

La investigación judicial contra Montero arrojó otro dato muy llamativo. Aunque ostentaba el cargo de “coordinador de Servicios Públicos del Ministerio de Planificación”, Montero era al mismo tiempo empleado de la Biblioteca del Congreso, uno de los reductos que Mauricio Macri suele utilizar como ejemplo del dispendio en la administración pública.

El legajo personal de Montero reveló que su ingreso data de 1987, y que durante su paso por el Ministerio de Planificación no pidió licencia, por lo que cobraba dos sueldos al mismo tiempo.

A pedido de Marijuán, la Jefatura de Gabinete informó que Montero había prestado servicios “bajo la modalidad de asistencia técnica a través de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires, desde el mes de diciembre de 2010 hasta el mes de diciembre de 2015”. Conclusión: cinco años con dos sueldos. Por eso, el fiscal también lo denunció por defraudación a la administración pública. La denuncia ya se sorteó y le tocó al juez Daniel Rafecas.

Con el final del mandato de Cristina Kirchner, el dirigente radical cayó en desgracia como otros funcionarios que respondían a De Vido. Y hasta se retiró de las redes sociales. Su último tuit es del 2 de abril de 2017: “Lectura mata boludez”. Ahora tiene de qué ocuparse.

Fuente: Infobae

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