El enólogo Alejandro Vigil ubica dos vinos argentinos en la cima del ranking más importante del mundo

El enólogo Alejandro Vigil ubica dos vinos argentinos en la cima del ranking más importante del mundo

La guía de vinos Robert Parker, que fija cuáles son los mejores del mercado, le puso la máxima calificación a dos de sus creaciones. Júbilo en Mendoza

La noticia de la publicación de la nueva lista de calificación de vinos Robert Parker, sin dudas la más prestigiosa del mundo, provocó un impacto profundo en el corazón de Mendoza. Bodegueros, enólogos y empresarios estaban ansiosos y atentos a los resultados, que finalmente comenzaron a circular pasado el mediodía del viernes y desataron una fiesta completa entre los viñedos. Es que Alejandro Vigil, el enólogo de Catena Zapata, posiblemente el más prestigioso de la Argentina, no obtuvo 100 sino 200 puntos en lo que se considera la mejor marca de la historia para vinos argentinos.

Tanto el vino Aleanna Gran Enemigo Gualtallary Single Vineyard 2013, como el Catena Zapata Adrianna Vineyard River Stones 2016 fueron condecorados con el puntaje máximo de esta escala, con 100 puntos cada uno.

Para entender la magnitud del caso hay que decir que Robert Parker, Jr. (nacido en Baltimore, Maryland, el 23 de julio de 1947) es considerado el crítico de vino más influyente del mundo. Sus calificaciones mueven el precio de los vinos hacia arriba o hacia abajo. Es tan influyente que en la industria suele decirse que ciertos productores  “parkerizan” su vino, es decir, lo adaptan a lo que creen el gusto de este crítico con la finalidad de obtener una alta puntuación.

Pero Vigil está lejos de ese estilo. Es ingeniero agrónomo y, dicen en Mendoza, que no hay día que no se le vea en los viñedos. Viene así desde los 14 años. Como enólogo jefe de la Bodega Catena Zapata y copropietario de la Bodega Aleanna, Vigil, de 44 años, es el responsable de dos de los mejores vinos ofrecidos por la Argentina en los últimos años, según la influyente revista estadounidense Wine Advocate. Mendocino de Maipú, dice que su principal ocupación es estar cerca de los viñedos, “para darles todo lo que necesitan, para generar las mejores uvas y lograr vinos de excelencia”.

Vigil está casado y es padre de dos hijos. En los últimos años, además, su pasión por la música lo ha llevado a trabajar por una maridaje excepcional: el del vino tinto con el rock and roll.

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