Echaron a una médica por demorarse en atender a una nena que ingresó a urgencias y murió en Lavalle

Echaron a una médica por demorarse en atender a una nena que ingresó a urgencias y murió en Lavalle

Por decreto del gobernador, Analía Silvana Moyano, quien prestaba servicios en el hospital Sícoli de Lavalle, fue cesanteada por las demoras con las que atendió a una pequeña de 2 años que ingresó a urgencias y falleció en febrero del 2019

La médica Analía Silvana Moyano fue cesanteada por el ministerio de Salud, luego de que se pudiera probar que la profesional se tardó en atender a una pequeña de 2 años que ingresó a urgencias del hospital Sícoli y luego falleció. En aquel momento la abuela de la pequeña aseguró que la médica no las atendió porque estaba durmiendo.

Según los detalles que se difundieron este viernes en el Boletín Oficial, ese 24 de febrero del 2019, la pequeña que tenía poco más de dos años fue llevada al hospital de Lavalle por su madre y su abuela. La niña fue asistida por las enfermeras quienes revisaron sus signos vitales y luego regresó a la sala de espera, aguardando la atención médica.

Fue por la declaración de los testigos que se pudo constatar que “hubo una demora en la atención de la menor de parte de la profesional”, asegura el sumario que se difundió. Por tanto, la profesional fue imputada de “falta de cumplimiento del protocolo para la atención de la guardia, demora en la atención de una urgencia, código rojo y falta de registración completa del libro de guardia”.

En el expediente que se le abrió a la médica cesanteada se precisa que el código rojo es una emergencia en que el riesgo potencial es elevado y requiere de inmediata intervención. Según aquellos testigos, entre el ingreso de la menor, a las 14.30 hasta el momento de atención por la doctora, hubo una demora de media hora, cuando debió ser revisada en forma inmediata.

En su defensa Moyano relató que la enfermera le dio aviso a las 14.30 de la paciente y aseguró que efectuó 40 minutos de reanimación ocurriendo el deceso a las 15.40, “por lo que se concluye que efectivamente la atención comenzó a las 15, 30 minutos después de que la menor llegara al lugar y la doctora fuera avisada por la enfermera de la situación en la que se encontraba la menor”, explica el decreto.

Por tanto, la Instructora Sumariante llegó a la conclusión de que “luego que las enfermeras dieran aviso a la Dra. que había una urgencia, no salió inmediatamente a efectuar la atención correspondiente, desentendiéndose totalmente de la situación de emergencia que se estaba presentando y no actuando con responsabilidad y la premura que requería el caso”, resaltó para justificar las imputaciones que recibió Moyano.

También se sumó el dictamen del Honorable Consejo Deontológico Médico en donde se resalta que: “La consulta de la menor ameritaba una atención médica inmediata de suma urgencia, por el mal estado general que presentaba a todas luces, referido aún por el testimonio de pacientes que la veían en la Sala de Espera. Las declaraciones de los testigos son unánimes en testimoniar que la profesional Médica de Guardia no estaba atendiendo al momento de la llegada de la niña, pues había pacientes en espera que le cedían el turno, al observar la gravedad del caso; que fue asistida entre los 30 a 40 minutos desde su llegada e informada la Profesional de la urgencia, cuando en ese momento sufría una mayor descompostura…”.

También pudo establecer, la profesional no llenó el libro de guardia de manera correcta, ya que anotó solo el nombre de la paciente, edad y diagnóstico, obviando el orden correlativo de pacientes y el horario en que atendió a la menor.

El doloroso relato de la abuela

Días después del fallecimiento de la pequeña Katya en el hospital Sícoli, su abuela Nancy Olmos contó a Diario UNO cómo sucedieron los hechos aquel 24 de febrero del 2019.

“Llegamos al hospital, tocamos timbre y le dije a la enfermera: ‘necesito la pediatra, se me está poniendo caliente la nena, mirá cómo está transpirada, cómo se moja y su sudor es frío’. Me contestaron: ‘Bueno mamá, venga que le vamos a tomar la temperatura.Tenía 34º de temperatura. A los 15 minutos toqué el timbre de nuevo y le dije: ‘mirá cómo se está poniendo pálida, cada vez suda más, cómo se queja, necesito la pediatra’. Me respondió: ‘Tranquilícese, no va a pasar nada mamita, ya viene la pediatra”, relató Nancy.

Según lo que revivió la abuela en aquel momento, ella estaba convencida de que “la pediatra estaba durmiendo. A todo esto ya había pasado más de media hora. Salió la pediatra y mi hija le dijo: ‘¡apuresé, parece que mi hija no respira, por favor!’. Como la nena se orinó nos dijeron: ‘venga, que le vamos a poner un suerito. Mi hija dejó a la bebé arriba de una camilla y nos sacaron afuera y pasó lo que pasó. Estuvieron como una hora adentro y dicen que hicieron todo lo posible para que no muriera, pero es mentira, si la doctora no hubiera estado durmiendo, no hubiera pasado esto”, enfatizó.

Fuente: Diario Uno

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