Descubrieron indicios de asentamientos de hace 2.000 años en la Casa de San Martín en Mendoza

Descubrieron indicios de asentamientos de hace 2.000 años en la Casa de San Martín en Mendoza

Un equipo encabezado por Horacio Chiavazza encontró indicios de asentamientos semipermanentes y protocultivos en excavaciones en la casa de San Martín en Mendoza.

Una intervención realizada entre el 31 de enero y el 4 de febrero en el Museo de Sitio y Centro de Interpretación Casa de San Martín, situado en la Cuarta Sección de la Ciudad de Mendoza, permitió que la excavación arrojara importantes resultados como hallazgo arqueológico, basados en fechas sobre los primeros asentamientos humanos en esta región de la provincia.

Mediante el mantenimiento preventivo de excavaciones y evaluación del estado de conservación de algunos sectores se encontraron materiales como cerámicas, carbones y el borde de un antiguo hornillo en el lugar, donde existió una pequeña vivienda semisubterránea con una antigüedad de entre 1.500 y 2.000 años.

Piso de una vivienda de hace casi dos milenios en un estrato de tierra de 3 metros de profundidad, en la Casa de San Martín. Ahí se aprecian huellas de trabajos humanos, junto a los más evidentes hornillos y fogones.

Piso de una vivienda de hace casi dos milenios en un estrato de tierra de 3 metros de profundidad, en la Casa de San Martín. Ahí se aprecian huellas de trabajos humanos, junto a los más evidentes hornillos y fogones.

El equipo del Centro de Investigaciones Ruinas de San Francisco (CIRSF) del Área Fundacional, encabezado por el director de Patrimonio Cultural y Museos de la provincia, Horacio Chiavazza, junto a becarios de Conicet. realizó estos descubrimientos en el predio donde estuvo erigida la vivienda que tuvo el general José de San Martín, cuando fue gobernador intendente de Cuyo y creó el Ejercito de los Andes, y que se encuentra en la calle Corrientes 343 de la capital mendocina.

Cómo se realizaron los descubrimientos

El propio líder del equipo investigador, Horacio Chiavazza, licenciado en Historia (UNCuyo) y doctor en Ciencias Naturales y Antropológicas, y Arqueología (Universidad Nacional de La Plata), dio detalles profundos sobre el hallazgo arqueológico y su significado.

“Los elementos hallados estaban cerca de lo que es hoy el Parque O´Higgins, con el canal Cacique Guaymallén con otras características, menos excavado -socavado que sucedió luego de un terremoto- y el ambiente era más de humedal, más ciénaga. Había otra disponibilidad de recursos. Algo que hemos encontrado habitualmente de esta época, son huesos de pescado. Pensamos que son de la especie Percichthys trucha -perca- que predominaba en la dieta de las poblaciones originarias”, explicó el director de Patrimonio Cultural y Museos de la provincia.

Investigador del equipo que dirige Horacio Chiavazza realizando trabajos en las excavaciones que hay en la Casa de San Martín, a un nivel de 3 metros de profundidad, donde se hallaron los elementos usados por antiguos habitantes del lugar con una antigüedad de 2.000 años, similares a los encontrados durante la construcción del memorial de la Bandera, en el Barrio Cívico de nuestra capital.

Investigador del equipo que dirige Horacio Chiavazza realizando trabajos en las excavaciones que hay en la Casa de San Martín, a un nivel de 3 metros de profundidad, donde se hallaron los elementos usados por antiguos habitantes del lugar con una antigüedad de 2.000 años, similares a los encontrados durante la construcción del memorial de la Bandera, en el Barrio Cívico de nuestra capital.

La hipótesis sobre los primeros asentamientos semipermanentes

Excavando en el predio de la casa de San Martín, museo de la Municipalidad de Mendoza, encontraron indicios que permiten abonar teorías sobre la datación de los primeros asentamientos humanos en lo que es hoy nuestra ciudad capital. “Algo interesante que hallamos, son los rasgos de las casas que construían hace 2.000 años, que ya encontramos en el Memorial de la Bandera (Barrio Cívico) en 2011, y acá en casa de San Martín, a 3 metros de profundidad hemos encontrado estas especies de pozos, de 3 metros de diámetro que en el interior siempre encontramos resto de carbón, que pueden ser maderas carbonizadas de la techumbre, que la cubría a modo de choza, y los fogones que practicaban en su interior, y las piedras que usaban para tallar sus herramientas, y cerámica”, dijo el profesional de 55 años.

Hornillo hallado en las excavaciones realizadas en la casa de San Martín, que indican la presencia humana en este sector de la Cuarta Sección, cercana al canal Cacique Guaymallén, y que datan de hace 2.000 años. En este período creen los investigadores que comenzó un cambio en la vida de los pueblos originarios que fueron dejando de ser nómades cazadores-recolectores, para ser semi sedentarios y tener incipientes cultivos de maíz y usar cerámica rústica.

Hornillo hallado en las excavaciones realizadas en la casa de San Martín, que indican la presencia humana en este sector de la Cuarta Sección, cercana al canal Cacique Guaymallén, y que datan de hace 2.000 años. En este período creen los investigadores que comenzó un cambio en la vida de los pueblos originarios que fueron dejando de ser nómades cazadores-recolectores, para ser semi sedentarios y tener incipientes cultivos de maíz y usar cerámica rústica.

Los hornillos

Luego Chiavazza continuó: “Asociado a estas casas, que nosotros ya habíamos encontrado en 2019, cuando comenzamos las excavaciones para poner en valor la casa de San Martín, encontramos en sectores aledaños los rasgos de un antiguo hornillos, que eran pozos más pequeños, con bocas de unos 40 centímetros (cm) de diámetro, y 50 cm de profundidad, donde practicaban fuego”.

Luego el también funcionario agregó: “Allí encontramos mucho carbón, y la tierra quemada, casi como una cerámica, ya que no superaron los 500° Centígrados, pero sí encontramos en uno de los hornillos gran cantidad de semillas. En este caso, de varias especies que aún no determinamos, pero algunas son de algarrobo carbonizadas, que probablemente hayan entrado las vainas con la leña que usaban para el fuego. También encontramos cáscaras de huevos de ñandú. Aparentemente estos hornillos tenían como finalidad para preparar comida”.

Según el propio Chiavazza, estos indicios son muy tenues, costó mucho percibirlos, pero son de una importancia vital para encajar temporalmente estos avances de los primeros pobladores de este valle hacia una vida sedentaria y el uso de tecnologías rudimentarias, pero evolutivas.

En los fogones se hallaron, entre los carbones, restos de semillas. La mayoría son de algarrobo, donde posiblemente se usó la madera y las vainas como combustible.

En los fogones se hallaron, entre los carbones, restos de semillas. La mayoría son de algarrobo, donde posiblemente se usó la madera y las vainas como combustible.

“Con estos hallazgos hemos incrementado el conocimiento del pasado de la ciudad. Por ejemplo, en este sector encontramos un par de fragmentos de cerámica gris, muy tiznada, y es producto de la cerámica más temprana que se conozca para Mendoza, que justamente ingresa hace unos 2.100 años antes de nuestro días. Es una cerámica más tosca, fundamentalmente orientada a las prácticas de cocina”, destacó el investigador antropólogo.

Diferencia entre estos primeros esbozos de alfarería y la que es más conocida, la cerámica incaica, es que esta última llegó 1.500 años después, como la cerámica viruco, que es anaranjada, pintada de colores con formas típicas, y tiene como elementos destacados, jarritas o aríbalos, pucos, y que llegaron por el vínculo que tuvieron con nuestros huarpes.

El gran avance: cultivo del maíz

“A partir de las dataciones que hemos hecho, calculamos que se han hallado indicios de un período de mayor radicación residencial, coincidente con lo que pensamos que es cuando el maíz comienza a incorporarse en la dieta, hace uno 2.000 años atrás. Coincidentemente con un proceso de mayor radicación. Eran grupos muy móviles, producto de su actividad de caza y recolección, y comienzan a tener mayor radicación residencial“, describió Chiavazza.

“Comenzaron a tener sus habitaciones en forma más sostenida, posiblemente en dos o tres estaciones del año, antes de movilizarse en verano hacia la precordillera, en los sectores donde los cursos de agua eran predecible”

El comienzo de un crecimiento poblacional en Mendoza

La importancia del descubrimiento para la datación de los asentamientos, quedó sintetizado por el director de Patrimonio Cultural y Museos así: “Estos hallazgos, como los de Casa de San Martín, son muy importantes, porque nos permiten ir metiendo más piezas en el rompecabezas. Así como encontramos lo del Memorial de la Bandera, ahora nos aportan nuevas evidencias que fortalecen estas hipótesis”.

Para finalizar, Horacio Chiavazza explicó: “Aquí se ha encontrado una correlación entre, una innovación tecnológica muy grande como es la cerámica gris encontrada, en cuanto al rendimiento alimenticio, ya que poder cocinar es muy bueno, se obtienen mejores rendimientos calóricos y proteicos, y por otro lado se ven productos vegetales como el maíz, que controlado mediante la agricultura, te permite y garantiza un recurso constante. Esto acompaña una evidencia de un aumento de sitios con datación de 1.500 a 2.000 años antes del presente, que llevan a reflexionar que algo esta pasando; ha aumentado la población, y las causales pueden hallarse en esta tecnología que se estaba imponiendo”.

Fuente: Diario Uno

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