La actividad estuvo destinada a estudiantes de sexto y séptimo grado y forma parte de un programa que se desarrolló a lo largo del año en distintas instituciones educativas. A través de encuentros, se trabajaron contenidos vinculados a la prevención, el autocuidado y la construcción de espacios de confianza entre pares, escuela y familia.
Gabriela Arzelán, directora de Familias, destacó la importancia de abordar estas temáticas: “es una problemática que por más de que queramos muchas veces no hablarla, está instalada en nuestra sociedad y sobre todo lo que más se ve este tiempo es que de edades más tempranas.”
Desde la institución educativa, la vicedirectora María Alejandra Neyroud valoró su impacto positivo: “estas jornadas vienen muy bien para los estudiantes, para los docentes y los directivos, porque vemos muchas cositas escondidas en los pequeños y además esto es multiplicador porque ellos llevan el mensaje a sus casas”.
La propuesta fue desarrollada por el equipo de Adicciones de la Dirección de Familias, y buscó no solo sensibilizar, sino también brindar herramientas concretas para el acompañamiento familiar y educativo de niños y niñas en una etapa clave de su desarrollo.
Con este cierre, se reafirma el compromiso con la prevención, la educación y el bienestar integral de las infancias.

