Los astronautas llegaron a la EEI el 1 de agosto del año pasado con la expectativa de completar una estancia estándar de seis meses y medio. Su regreso estaba previsto para mediados de febrero.

Cuatro astronautas, vestidos con trajes espaciales blancos y cascos, posan para las cámaras sonriendo y haciendo gestos de corazón con las manos.
Oleg Platonov, Mike Fincke, Zena Cardman y Kimiya Yui finalizaron su estancia en la Estación Espacial Internacional un mes antes de lo previsto.

Sin embargo, la semana pasada, una caminata espacial programada por Fincke y Cardman fue cancelada en el último minuto. Horas después, la NASA reveló que un miembro de la tripulación se había enfermado.

“Es agridulce”, dijo Fincke al entregar las llaves de la EEI a Kud-Sverchkov el lunes.

En una publicación en redes sociales, enfatizó que todos los miembros de la tripulación a bordo se encontraban “estables, seguros y bien atendidos”.

Orbitando la Tierra a una altitud de 400 kilómetros, la EEI realiza 16 órbitas a nuestro planeta al día, viajando a una velocidad aproximada de 28.000 kilómetros por hora.

Está gestionada por cinco agencias espaciales y lleva a cabo una amplia gama de investigaciones científicas sobre el espacio y los efectos de la microgravedad en humanos, animales y plantas.

La EEI cuenta con algunos equipos médicos y los astronautas están capacitados para atender problemas de salud menores, pero no hay un médico a bordo.

La evacuación supuso una prueba importante para los procedimientos de la NASA en caso de emergencias médicas.

Según todos los indicios, la prueba se superó con éxito, aunque podrían surgir dudas sobre la capacidad de respuesta de la agencia si el astronauta hubiera sufrido una emergencia médica.

La partida anticipada deja a la EEI con una tripulación mínima de solo tres astronautas: Chris Williams, de la NASA, y los cosmonautas Kud-Sverchkov y Sergei Mikaev, hasta que lleguen otros cuatro en febrero.

“A pesar de todos los cambios y las dificultades, vamos a cumplir con nuestro trabajo a bordo de la EEI, realizando todas las tareas científicas y de mantenimiento, pase lo que pase”, declaró Kud-Sverchkov el lunes.

Luego dio su primera orden: un abrazo grupal.

Imagen de la Estación Espacial Internacional
La Estación Espacial Internacional ha estado habitada de forma continua desde el año 2000.

Este incidente no tiene precedentes en la historia de la EEI, una estación que ha estado tripulada de forma permanente desde hace 26 años.

Las misiones espaciales solo se han interrumpido prematuramente por problemas de salud en dos ocasiones anteriores.

En 1985, el cosmonauta soviético Vladimir Vasyutin y sus colegas regresaron cuatro meses antes de lo previsto de una misión a la estación espacial Salyut 7 debido a un problema urológico.

Y en 1987, una arritmia cardíaca obligó al cosmonauta soviético Aleksandr Laveykin a abandonar la estación espacial Mir antes de tiempo.

Dado que cada vez más personas viajan al espacio, incluso con fines turísticos y para una posible colonización de la Luna o incluso de Marte, los expertos espaciales afirman que será necesario que los médicos participen en las misiones.

Fuente: BBCMundo