La pasión por la solidaridad

La pasión por la solidaridad

Con 17 años trabajando en el CIC del Barrio SOEMGA, Alicia Morales es una referente del trabajo social.

La historia de Alicia y el CIC comenzó en el año 2006, cuando entregaron las viviendas del Barrio SOEMGA, a las pocas semanas se realizó una reunión a la que asistió y de esa forma comenzó a involucrarse: “Yo venía de la finca, de trabajar en distintas casas, no entendía mucho. Un día llegaron unas asistentes sociales y me invitaron a la reunión para armar mesas de gestión, así me involucré y comencé con los talleres, el primero fue de conservas. Después me designaron la coordinación de los talleres de Niñez y Adolescencia, así me enamoré de la parte social, un trabajo que no es fácil, pero que es muy bonito”.

Si bien desde ese momento comenzó a dedicarse de lleno a ayudar a los demás, Alicia ya llevaba adelante distintas acciones solidarias: “Trabaja vendiendo bijouterie en la calle, y me encontré con situaciones más difíciles de las que yo estaba viviendo, entonces me dedicaba a conseguir ropa para ayudar a quien lo necesitaba. Con el correr del tiempo comencé a implementar cambios en el dar, no nos tenemos que acostumbrar a que todos nos lo tienen que dar, sino que prefiero enseñar a que cada uno se lo gane, no es que no me guste o que esté en contra porque hace falta, pero ahora desde el mismo taller se genera el ayudar al otro haciendo cosas. Si alguien necesita algo hacemos una tanda de pre pizzas para vender, o dulces” explicó Alicia.

En la actualidad el CIC brinda numerosos talleres a personas del barrio, lo que generó que cada uno pueda ayudar en la economía familiar. Además se invita a las personas que participan, que enseñen algo a los demás, de esta forma todos saben de su importancia dentro del grupo y los ayuda a sentirse valiosos dentro de la sociedad.