Merenderos: la solidaridad en plena pandemia
Al contrario del resto de la sociedad, los merenderos no solo continuaron con su labor, sino que tuvieron que ampliar su capacidad y la cantidad de comida para entregar a los niños que acuden a estos lugares. Laura Contreras, del Merendero Princesas del Señor, nos contó cómo el trabajo en medio de la pandemia.
La solidaridad no conoce límites, en plena pandemia cuando todo el mundo debió aislarse y tantos otros cerraron sus puertas, de manera voluntaria o no, los merenderos se mantuvieron abiertos para seguir recibiendo a las decenas de niños que albergan, si bien es cierto que debieron buscar nuevas maneras de hacer llegar el plato de comida a quien más lo necesita.
Así fue que en los momentos más álgidos de contagios, los merenderos implementaron una especie de “pase y lleve” donde los niños se acercaban con todos los protocolos al lugar y se llevaban en un tupper su comida: “Desde el minuto uno trabajamos arduamente para poder ayudar a la gente” cuenta Laura Contreras, del Merendero Princesas del Señor, que funciona en calle Artola a 100 metros de calle Uspallata, y nació hace aproximadamente un año cuando Laura y su familia vieron la necesidad de la zona. “Teníamos pensado atender a unos 25 chicos, pero el primer día vinieron cuarenta. Terminamos el año con 95 y ese número ahora varía dependiendo de la época del mes”.
Laura y su familia nunca dejaron de trabajar, incluso cuando la pandemia nos encerró y nos atemorizó a todos, ellos entendieron que su labor solidaria era fundamental para los chicos que acuden al lugar: “Hay gente que la está pasando muy mal y que no tienen qué comer. En muchos casos los que nosotros ofrecemos es el único plato de comida que reciben los niños durante el día, y cuánta gente está pasando situaciones tremendas, que se levanta y no sabe qué va a comer, por eso en muchos casos también les brindamos alimento a los adultos”.
Quienes puedan colaborar con el merendero Princesas del Señor, pueden comunicarse al 2625 521265

