“Nos tuvimos que reinventar”
Durante el 2020 los artesanos y emprendedores del departamento tuvieron que reinventarse para subsistir. La pandemia obligó a un parate de ocho meses en el que idearon nuevas formas de vender sus productos.
“Fueron ocho meses sin actividad, en los que todas las ferias estuvieron paradas” indicó la responsable del área de Economía Social Valeria Martínez, quien remarcó que por la pandemia se debieron suspender todas las ferias, incluida la Multiferia del Barrio San Carlos en la cual muchos vecinos venden sus productos para poder sacar las ganancias que le permitan comprar alimentos, ropa o pagar impuestos durante la semana: “Tuvimos que pensar en cómo hacer para que puedan seguir trabajando sin estar en la calle, por ejemplo si alguien cocina en el horno de su casa y lo vende puerta por puerta para comprar la leche para los niños, ¿cómo va a poder pagar el alquiler de un comercio? Fue así que muchos comenzaron a vender por internet, pero los adultos mayores que no manejan la tecnología tuvieron muchas dificultades y desde el área se buscó la forma de apoyarlos” dijo Martínez.
En este marco, la apertura de actividades fue muy bien recibida por todos los productores, artesanos y emprendedores que día a día venden sus productos en las distintas ferias del departamento: “Fue muy celebrado porque fue volver a su lugar de trabajo, los artesanos y productores pedían desde hacía tiempo la apertura e incluso sin turistas, estaban deseosos de poder vender sus productos. Es importante destacar que la gente acompaña y compra lo que se vende en las ferias, fue muy importante también la realización de la Peatonal del Arte y el Vino, se han sumado muchos emprendedores nuevos, que a lo mejor vieron truncos sus trabajos estables o disminuyeron sus ingresos y le buscaron la forma de seguir adelante” explicó Sol Ponzo, quien trabaja en el área de Economía Social.
En cuanto a la Peatonal del Arte y el Vino, a lo que se suman las peatonales que comenzaron a realizarse en los distritos, hay que destacar que ayudó a muchos productores, artesanos, músicos y técnicos que participan de la organización: “Fue un impacto económico positivo ya que todos los domingos se genera un gran movimiento, si bien no es la solución a todos los problemas, pero ayuda mucho. Es importante que la gente se siga cuidando y cuando vaya a este evento utilice los barbijos, respete las medidas sanitarias para no perjudica a nadie, cuidarse y cuidar al resto” concluyó Martínez.

