Fernando di Rosso, pasión y perseverancia

Fernando di Rosso, pasión y perseverancia

Con 36 años, Fernando di Rosso se transformó en un referente del atletismo en nuestro departamento siendo su especialidad el Triatlón. Fernando cosechó grandes logros en los últimos años.

Si bien su vida siempre estuvo ligada al deporte, principalmente al fútbol pero también al vóley y a otras actividades, fue recién a los 35 años cuando sus vitrinas comenzaron a plagarse de trofeos. “De chico jugaba al fútbol y en los últimos años de la escuela primaria me picó el bichito del vóley, de hecho durante la secundaria y la facultad jugué en Mendoza. Cuando volví a Alvear, debido al trabajo y el nacimiento de mi primer hijo, hice un parate, en ese tiempo subí varios kilos y empecé a sentirme incómodo por lo que decidí volver a hacer deporte. Fue así que empecé a entrenar con el Team Olímpico con la idea de hacer algo saludable para bajar de peso” dice Fernando quien confiesa que: “El correr es muy adictivo, empecé saliendo tres veces a la semana y al tiempo lo hacía de lunes a lunes. Lo bueno que tiene este deporte es que mientras más tiempo le dedicas, obtenés mejores resultados, ahí encontré la motivación, además de ver un gran cambio físico y sentirme muy bien mentalmente” explicó.

Si bien en un principio Fernando comenzó a practicar atletismo de forma lúdica, poco a poco se fue convirtiendo en algo serio, con fines competitivos: “La única forma, por lo menos en mi caso, para poder motivarme fue ponerme un objetivo a corto y largo plazo, la forma que encontré fue compitiendo lo que me dio la motivación para salir todos los días a entrenar” aseguró el atleta quien pasó casi treinta años sin competir: “Cuando tenía cinco años corrí el triatlón que se hacía en el Pique Club, después volví a un triatlón a los treinta y pico años, más allá de alguna competencia grupal en fútbol”.

Si bien el atletismo fue el comienzo, el triatlón fue lo que llevó a Fernando a cosechar grandes logros, siendo el pico máximo el Iron Man de Sudáfrica donde tuvo la oportunidad de representar a la Argentina: “Eso lo conseguí a través del triatlón, que es donde puedo aspirar un poco más y llegar cada vez más lejos. El atletismo comenzó a parecerme un poco monótono, es fundamental de todas maneras tener a alguien que te guíe y que sea tu amigo, a mi me tocó con Gustavo Pérez quien es un gran referente, al igual que Martín di Paolo, quienes me llevaron al triatlón ya que vieron en mi algunas condiciones, junto a ellos y Marcelino Pérez formamos TriSport donde hay chicos que corren, que hacen ciclismo y natación” contó Di Rosso. Trisport es el grupo del cual forma parte y se gestó en base a un proyecto de Gustavo Pérez: “Se fue formando a través de la amistad, y algunos asados de por medio, había chicos que nadaban, otros que veniamos del atletismo y cuatro o cinco que también nos dedicábamos al triatlón”, a través de este grupo es que Di Rosso consiguió nutrir su vitrina de trofeos: “Es un grupo que tiene muy buena predisposición, voluntad y perseverancia, algo que veo en todos, que a la hora de entrenar se entrena y cada uno se contagia del otro”.

Para llegar a Sudáfrica, Fernando debió sortear primero una dura competencia en Uruguay, un viaje que él mismo denomina como “perfecto”: “Conocimos muchos pueblos y mucha gente, el broche de oro fue terminar la carrera y enterarme que había quedado entre los primeros cuatro, lo que me posibilitó clasificar a Sudáfrica, después tocó viajar solo hacia lo desconocido y, sin hablar bien el inglés, tuve mucha suerte al conocer gente que me ayudó bastante”.

Como todos los atletas, uno de los desafíos más difíciles que Fernando debe enfrentar es conjugar de manera exitosa su vida laboral, familiar y deportiva: “Es muy complicado, siempre digo que me gustaría hacer las cosas más tranquilo, pero estamos todos en la misma porque no te queda más alternativa que buscar ese hueco entre el trabajo y la familia para poder entrenar, es bastante estresante en el sentido de que estás permanentemente a las apuradas, tal vez el fin de semana tenemos más tiempo, pero se puede hacer, y por eso es importante el acompañamiento de mi esposa que me hace el aguante y sabe que es mi pasión y lo que me hace bien, además de que le damos un lindo ejemplo a nuestros hijos ya que el deporte es sano, y que si querés conseguir algo necesitas compromiso y perseverancia”.

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