Empresaria que denunció a su ex marido y a su psiquiatra: “Me pusieron un chaleco químico”
Frente a las “dudas que le genera el caso” el fiscal de Homicidios Horacio Cadile decidió citar para que realicen una “declaración informativa” al ingeniero y constructor porteño Fernando Kainer, y al psiquiatra mendocino Juan Florencio Reboredo, quienes de esta forma comenzaron formalmente a ser investigados por tentativa de femicidio.
Hoy el juez de garantías Marcos Pereira avaló la posición del fiscal, en una audiencia donde Carlos Reig – abogado de la denunciante, la empresaria Corina Kobylanski (41)– se opusieran al aboque realizado y pidieran que los dos sospechosos sean imputados.
“Hace tres años que paseo con este tema por tribunales y pasé dos años bajo el efecto de un chaleco químico”, se quejó la denunciante ante las demoras del Ministerio Público Fiscal.
Es que Kobylanski denunció, en junio de 2015, a su ex marido de organizar un plan para quedarse con sus bienes y al psiquiatra Reboredo de suministrarle una batería de remedios para distintos enfermedades mentales que, según algunos médicos, pusieron en riesgo su vida.
Tres años después y luego de que el expediente haya pasado por las manos de cinco fiscales, la causa no ha tenido avances, salvo en lo referente a la carátula: comenzó por lesiones, se la archivó, se la caratuló como violencia de Género y, recientemente el fiscal de violencia de Género Daniel Carniello determinó que se trataría de un delito muy grave: tentativa de femicidio.
La causa recayó hace pocos días en menos del fiscal Cadile, quien de inmediato ordenó las siguientes medidas: aceptó que se trata de una presunta tentativa de femicidio y, luego ordenó que declaren testigos -algunos de los cuales ya declararon ante Carniello- y que se les tome informativa de Kainer y a Reboredo.
“No considero que haya motivos de sospecha suficiente. Yo tengo dudas y no puedo tomar decisiones con actos que han realizado otros (fiscales). La declaración informativa no significa que luego pueda no imputarlos”, le explicó Cadile a la denunciante, quien concurrió ayer a Tribunales para presenciar la audiencia.
Las declaraciones informativas son “borradas” de las causas cuando el fiscal decide hacer una imputación. Por otra parte, si el fiscal entiende que el declarante podría haber cometido un delito, debe suspender la declaración.
“Me pusieron un chaleco químico”
La mujer resumió el caso para el juez Pereira: “Yo estaba internada por un cuestión física y me marido me llevó a Reboredo y me diagnostica bipolaridad. Me dio una batería de medicamentos y me dejó a merced de mi marido. No podía levantarme, se me cayó el pelo, podría haber chocado con algunos de mis 8 hijos. Los médicos dijeron que me pusieron un “chaleco químico”.
Más allá del cóctel recetado trastornos mentales graves, de efectos hipnóticos, antidepresivos, antipsicóticos y antiepilépticos, la mujer explicó también que a pedido de su ex marido, la empleada le suministró una gotas (antipsicótica) que se las ponía “en el agua”.
El abogado Carlos Reig adelantó que estudia apelar la decisión del juez Pereira, ya que considera que existen elementos suficientes para imputar a los sospechosos.
Es que, según el letrado, la declaración de la denunciante, más dos empleados, dos psiquiatras e informes de OSDE y de Cuerpo Médico Forense, ameritarían la indagatoria del empresario y del psiquiatra, “tal como ocurre en cualquier caso de violencia de género”.
Por otra parte, el juez Pereira no tuvo en cuenta otro pedido del querellante: que se investigue a los implicados por “privación ilegítima de la libertad” porque ese chaleco químico actuó como un verdadero “chaleco de fuerza”, y le minó la libertad.
Fuente: Diario Los Andes

