Tras el informe de Adorni, el Gobierno busca reactivar la actividad en el Congreso con una nueva agenda
En la Casa Rosada intentan dejar atrás la postura defensiva de las últimas semanas. El objetivo es que el jefe de Gabinete vuelva a ocupar centralidad como vocero y que el oficialismo recupere capacidad de iniciativa y coordinación para destrabar proyectos que quedaron frenados.
El Gobierno quiere usar la exposición de Manuel Adorni en Diputados como punto de partida para relanzar la gestión. En el Ejecutivo reconocen que las últimas dos semanas estuvieron casi por completo dedicadas a preparar el informe que el jefe de Gabinete presentó el 29 de abril ante la Cámara baja y que ahora la prioridad es retomar la iniciativa política.
La primera decisión de esa nueva etapa pasa por el jefe de Gabinete. En la Casa Rosada buscan que vuelva a ocupar la función de vocero con conferencias de prensa y mayor presencia pública para reforzar una comunicación que el oficialismo considera “debilitada”. La trastienda sigue de igual forma marcada por la pelea interna.
En varios despachos oficiales admiten que “nadie mueve un papel” por temor a quedar atrapado en la disputa entre Karina Milei y Santiago Caputo.
En ese clima, las dudas sobre la funcionalidad de las reuniones de mesa política se profundizan y en todos los sectores del oficialismo ironizan con que esos encuentros no resuelven la estrategia de fondo. El próximo encuentro será en los primeros días de esta semana.
El reordenamiento que imaginan cerca del presidente apunta a diversificar funciones hacia 2027: Karina Milei busca consolidar el control sobre áreas de gestión y Justicia, con Juan Bautista Mahiques como pieza clave de ese esquema, mientras que el rol de Santiago Caputo aparece cada vez más cuestionado en el karinismo, aunque en el entorno presidencial consideran poco probable una ruptura antes de las elecciones.
En Balcarce 50 insisten igualmente con que no van a abrir una discusión interna en un momento de debilidad y es por eso que ensayan una unidad táctica para respaldar a Adorni, más allá de las dudas que persisten en el gabinete sobre la funcionalidad de su rol y su impacto real en la gestión.
Argumentan que el ministro coordinador tiene que volver a pararse como comunicador central para intentar cambiar la tendencia de su caída de imagen y la del primer mandatario tras los escándalos. “Hay que blindarlo y seguir”, resumen.
El Gobierno quiere, en paralelo, reactivar el Congreso antes de que arranque el Mundial 2026, que comenzará el 11 de junio.
En Diputados ya obtuvo dictamen el proyecto de “Ley Hojarasca” el 21 de abril y también avanzó en comisión el tratamiento del Tratado de Cooperación en Materia de Patentes. En el Senado, además, ingresó el 22 de abril la reforma política que impulsa el Gobierno y que incluye la eliminación de las PASO y Ficha Limpia.
Los problemas que remarcan en el Ejecutivo se basan en que todavía no terminan de definir qué proyectos intentarán llevar primero al recinto y en que la coordinación con aliados está “desgastada”. Hay además atención sobre el desempeño económico.
En Nación reconocen que la estrategia es “aguantar” con la expectativa de que en los próximos meses mejoren la actividad, el consumo y el crédito. La apuesta oficial es llegar a las elecciones con tasas más bajas y una economía más remonetizada, pero sin tocar el ancla fiscal ni las restricciones de la política monetaria.
El dato que hoy miran con más atención es que la inflación de marzo fue de 3,4%, mientras que el BCRA viene describiendo un sistema financiero todavía con baja profundidad y un crédito privado que recién busca estabilizarse desde niveles reducidos.
En ese marco, en la Casa Rosada admiten en privado que la Ley de Inocencia Fiscal no dio el resultado esperado y que el decreto para habilitar créditos en dólares a personas y empresas que no generan divisas quedó postergado para 2027, en medio de reparos internos sobre el riesgo de mora y de descalce de monedas.
También hay medidas en carpeta que el Gobierno quiere usar para mostrar gestión. La más concreta es la avanzada sobre concesiones viales: el oficialismo lanzó en febrero la licitación de la Etapa III de la Red Federal de Concesiones y en abril publicó el decreto 253/2026 para delegar facultades vinculadas a convenios sobre tramos viales.
Está previsto, además, que esta semana se firme el decreto que otorga el 10% de las privatizaciones a las Fuerzas Armadas y se presente el plan de recorte en los ministerios.
La hoja de ruta incluye además volver a mover a Javier Milei en el territorio. En el oficialismo quieren retomar las visitas del presidente a las provincias y sumar encuentros mano a mano con gobernadores aliados para recomponer la negociación política, sobre todo después de la resistencia que generó la reforma electoral.
El despliegue, de todos modos, convive con otra preocupación que creció en la última semana: temen una escalada de la conflictividad social y siguen mirando con atención la calle después de la marcha de la CGT y de nuevas tensiones con sectores sindicales, universitarios y organizaciones sociales.
Fuente: TN

