Trump promete detener la migración de los ‘países del Tercer Mundo’ tras el tiroteo en Washington
Trump también dijo que ‘desnaturalizará’ a los inmigrantes ‘que socavan la tranquilidad nacional’ y expulsaría del país a quienes fueran ‘incompatibles con la Civilización Occidental’, sin detallar a quiénes se refiere ni cómo aplicará esas medidas.
El presidente Donald Trump dijo el jueves por la noche que “detendría permanentemente” la inmigración procedente de algunos países y expulsaría a muchos migrantes que ya están en Estados Unidos. Se trató del anuncio más reciente de endurecimiento de las políticas de inmigración en respuesta al tiroteo contra dos soldados de la Guardia Nacional en Washington.
En dos publicaciones de Truth Social, escribió que detendría la migración de “todos los países del Tercer Mundo” para permitir que “el sistema estadounidense se recupere plenamente”. No detalló a qué países se refería ni cómo lograría su objetivo.
Desde el ataque, en el que murió una oficial de la guardia, el gobierno de Trump ha emitido una serie de anuncios que endurecen el sistema de inmigración, incluida la suspensión de la inmigración procedente de Afganistán en concreto.
Las publicaciones del jueves por la noche también parecían apuntar a los migrantes que se habían convertido en ciudadanos. Trump dijo que “desnaturalizará” a los migrantes “que socavan la tranquilidad nacional” y expulsará del país a quienes fueran “incompatibles con la Civilización Occidental”, sin detallar a quién se aplicaría ni cómo.
Horas antes de que se publicaran los mensajes, Trump anunció la muerte de la especialista del ejército estadounidense Sarah Beckstrom, de 20 años, una de los miembros de la Guardia Nacional contra quien dispararon el miércoles. La otra víctima fue identificada como el sargento de las Fuerzas Aéreas Andrew Wolfe, de 24 años quien, según dijeron las autoridades el jueves, se encontraba en estado crítico.
Ambas víctimas estaban desplegadas en Washington desde agosto como parte de lo que el gobierno de Trump ha descrito como una campaña contra la delincuencia.
El sospechoso del tiroteo, al que las autoridades identificaron como Rahmanullah Lakanwal, estaba bajo custodia después de ser abatido por otros soldados de la Guardia Nacional durante el ataque. Las autoridades dijeron que manejó desde el estado de Washington para ejecutar el ataque.
Lakanwal formó parte de un grupo paramilitar respaldado por la CIA que trabajaba en Afganistán y se trasladó a Estados Unidos en virtud de un programa de inmigración del gobierno de Joe Biden que fue creado para afganos que huían del régimen talibán.
El jueves, después de que se identificara a Lakanwal como sospechoso, Joseph Edlow, director del Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos, anunció nuevas directrices que introducían más “factores negativos” que los funcionarios tendrán en cuenta en los casos de inmigración de personas procedentes de 19 países. El cambio de la normativa se estaba estudiando antes del tiroteo.
El gobierno dijo que también volvería a examinar “todas las tarjetas verdes” de migrantes de esos 19 países, que están sujetos a una prohibición de viajar promulgada en junio.
En las publicaciones del jueves por la noche en las redes sociales, Trump señaló a los refugiados de Somalia, de quienes afirmó, sin ofrecer pruebas, que estaban “apoderándose por completo del otrora gran Estado de Minnesota”.
Las publicaciones parecían destilar los comentarios que el mandatario había hecho el jueves, en los que utilizó el tiroteo para lanzar sospechas sobre los refugiados en general y atacar a Tim Walz, gobernador de Minnesota, y a Ilhan Omar, representante demócrata por ese estado.
Fuente: The New York Times

